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Capitulo 10

  (10) Lucas se hallaba en la cima de su perentorio momento. Todo lo que hacía era bien visto y alabado. El jefe se estaba sintiendo contento porque todo iba bastante bien. Lucas se sentía contento y se iba realizando. Empezaba, por entonces, a ponerse en práctica, de manera camuflada la competencia. De nada servía el que se hubiese estudiado para conocer que se trataba de un comportamiento animal, al que habría que conocer, dominar y doblegar. Todos los que pertenecían a ese gremio eran preparados, y muchos de ellos ostentaban títulos académicos. Eso hacía pensar y presagiar, a priori, que eran conocedores de que el ser civilizados comportaría el superar al animal que todos llevamos dentro. Silverio tenía algunos comportamientos que llamaban la atención. La carcajada bullera, por una parte. Por otra, era notorio su desenfreno por comer. Cuando se hacían las reuniones mensuales, siempre había un pequeño refrigerio al terminar las reuniones. Se improvisaban a la salida del salón d...

Capitulo 11

  (11) Aquí comienza todo. Nos hallamos en el momento crucial de toda la trama y todo el desenvolvimiento. Aquí comienza a comenzar todo. En este preciso momento se estaban jugando todas las cartas, y había que dejar las de más valor debajo de la manga o en el zapato, para su justo momento. Se trataba de hacer ver al contrario que se tenía una mala combinación de cartas, y que se tenía todas las de perder. Había que dejar que el adversario elevara la apuesta, una y otra vez, y había que demostrar que se estaba intimidado. Eso le daría al contrincante mucha seguridad. Pero había que hacerlo todo con mucha habilidad. -- ¡Mandó a decir Toribio, que, por favor se someta a una auditoria! – había dicho Silverio a Lucas en una de las encomiendas, pues lo mensajes de entre el jefe y Lucas seguían sus idas y venidas. Y los puntos divergentes iban en aumento.  -- ¡¿Pero, por qué no viene el propio jefe a hablar conmigo?! – le había contestado Lucas a Silverio. -- ¡Nosotros sim...

Capitulo 12

  (12) La bala disparada si no tiene un objetivo específico como la de dar en un centro determinado, ya para matar, ya para dar en el círculo que se haya colocado en el frente como ejercicio de una diversión y deporte, tiene imprevisibles consecuencias. Si la bala es disparada en un enfoque concreto y si va en línea horizontal, hace menos daño de cómo si es disparada al aire y en dimensión vertical, porque no se sabe dónde, cuándo y cómo se va a detener en su punto muerto para descender, con su también mortífero descenso en una incerteza de los efectos de su caída. Hasta puede producir más daño y perjuicios, que cuando tiene un objetivo concreto. Si es disparada en horizontal, ya se supone una cierta distancia y un verificable choque que la frenará. Justo ahí se detendrá y hará los estragos que hará, pero los hará de manera inmediata. Mientras que si es hacia el aire, todo queda encapsulado a la dimensión de la incertidumbre. No se sabe que pueda estar sucediendo en todo el res...

Capitulo 13

  (13) Algunas especies de animales llevan en sus genes, de manera instintiva, la necesidad de desplazar al más débil. De entre algunas especies de aves, el primer pichón en nacer busca deshacerse de los huevos que todavía no han perforado sus conchas para traer a la luz del día a otro ejemplar de la misma camada. O si nace, a la hora en que sus padres vienen con el alimento en sus picos, no deja que el otro se alimente para que se muera desnutrido. Algunos otros van empujando con sus incipientes alas hasta la orilla del nido los huevos restantes, o a los mismos hermanos más débiles para arrojarlos al vacío, porque se trata de la sobrevivencia del más fuerte. Y se trata de algo natural, ya programado por el instinto de conservación. Igual sucede entre los seres humanos. La civilización y el ser civilizados, es en parte para conocer, dominar y superar esos instintos animales que todos llevamos dentro. A más instrucción, se supone que esa animalidad instintiva debe ser más domi...

Capitulo 14

  (14) El jefe tenía ya desempeñándose como jefe treinta años. Quince había desempeñado en una de las sucursales más pequeñas de la región del país. En ella se había estrenado y su labor no había sido para nada notorio. Se había caracterizado por recibir empleados retirados de otras sucursales, y en cierta manera era un contestatario en relación a las demás sucursales, pues con ese comportamiento, de alguna manera, desautorizaba a los otros colegas del gremio. Poco a poco hizo que esa sucursal fuera creciendo en cantidad de empleados; y eso hacía que en ella se encontraran empleados de todas las regiones y estados de todo el país, haciendo muy heterogénea esa zona de la empresa. Había allí una gran diversidad de características culturales. Los otros quince años los había desempeñado en la zona donde ahora se encontraba. Había mantenido el mismo comportamiento de recibir a gente de otras latitudes, pero que fueran del propio país. Ese detalle es importante de resaltar, pues no...

Capitulo 15

  (15) El jefe Toribio, era ahora, simplemente el exjefe. No tenía facultades de mando, por lo menos constitucionalmente, pues así lo mandaba el reglamento. Y esas normas eran a nivel internacional y aplicaban para todos los jefes, y también para todos los empleados de esa empresa y gremio. Una vez que Toribio había circulado la carta en cuestión, y había llegado a las instancias superiores, se quedaba a la espera de la aceptación de la renuncia. Se comentaba que el jefe había recibido la aceptación. Pero no se sabía con exactitud. Mientras tanto, el jefe Toribio estaba cometiendo algunos atropellos en contra de algunos súbditos. Eso hizo que se aceleraran los desenvolvimientos de todos los acontecimientos que estamos relatando. Todo iba recayendo sobre los hombros de Mateo, a quien todos le atribuían esos desmanes, y a quien hacían responsable. Tal vez no lo era, pero en todos y en cada caso en particular siempre Mateo estaba presente. También lo estaba Silverio. Y algunos que...